Salimos corriendo del hospital y recordé lo mala en los deportes que era mi hermana y lo atleta que yo era. A pesar de mi gran condición física, mi respiración era muy deficiente, y mis pulsaciones iban cada vez el doble de rápido que la anterior. Recuerdo que al verme en un charco de agua que estaba bajo mío note que me veía demasiado pálida. Mi sobrinito, mi fery ¿Qué acaso no se supone que las cosas malas le pasan a la gente mala? ¿Por qué un niño tan inocente debía sufrir aquello? El apenas pasaba los 7 años….
En el camino a donde estaba el pequeñito ni mi hermana ni yo, pronunciamos algo. Ella seguía aferrada a aquel sobre amarillo. ¡Cómo me gustaría tener una familia normal! El aire era tan denso…. No podía ni respirar debido a la tensión. Nunca había visto al padre de Fery llorar. El hombre era muy bueno, la primera característica que se le notaba era que es muy corpulento, e intimida pero el hombre era muy alegre hasta cierto punto bonachón. La desesperanza que reflejaban los ojos de mi hermanita y mi cuñado, eran muy desalentadores. Los dos eran muy amistosos, y no hallaba explicación de porque algo así les ocurría a ellos. A mi familia.
Stephen- musité- tu hijo se pondrá bien, solo es cuestión de tiempo para que veas que solo, es un resfriado común, saldrá de esta tan rápido como veces anteriores.- e intente abrazarlo pero el puso su codo en medio de nosotros, causando que me golpeara en el pecho. Voltee donde mi hermana y ella desvió la mirada. ¿Qué les podría estar ocurriendo?
Pase enseguida a la habitación de fery. El estaba sentado en el piso jugando con un avioncito de juguete que le regalo su padre la navidad pasada, siempre repitiendo <
-¿Cómo te sientes? ¿Qué te duele?
-yo, tía… quiero… quiero que no te acerques a papá
-¿Qué te duele?- dije firmemente pero a la vez trate de ser sutil, hasta cierto punto se podría decir que me falta un poquitín de…. tacto
- primero dime que no le harás nada a mamá y a papá- vi como sus manitas pequeñas empezaron a “bailar”, siempre hacía eso era un movimiento como si estuviese tejiendo, estaba muy preocupado y no pude entender que indirecta quería que yo entendiese.
- Correcto, es una promesa.- dije con un tono un poco descortés.
El siguiente segundo cambio mi vida. Fery comenzó a destapar sus piernitas flacuchas y lo que vi, me dejo escandalizada. Sentí como el corazón me palpitaba muchísimo más rápido de lo normal. El sudor frio era muy poco para describirlo. Sus piernitas, habían sido… más bien había dos bultos gigantescos dónde se suponía que estaban sus rodillas.
Solté un chillido de horror me hice para atrás y me golpee con una mesita donde tenía una foto nuestra. Se me rasgó un poco del vestido azul que llevaba puesto. No pude evitar llorar. ¿Por qué no me habían dicho? Estaba sollozando, ni siquiera puedo imaginar lo patética que me veía. Salí gritando del cuarto de fery, cuándo recordé mi promesa. Pero estaba dispuesta a reclamar. Escuche a fery tocar una pieza de con un instrumento de viento (en el cuál no me importaba pensar) muy fuerte pero, cada vez más queda, muy queda tan queda…
Todo se puso negro. Oí las voces de mi familia. Gritos. Sollozos. Silencio...
RECUERDEN!! SUS SUEÑOS SON LAS ALAS QUE LOS AYUDARAN A VOLAR!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario